Curso sobre invertir en acciones: Lección 7

En esta lección les ayudaremos a entender la salud financiera de una compañía

Fernando Luque 07/09/2015

Aunque las palabras "estados financieros" y "contabilidad" pueden provocar escalofríos a muchas  personas, este es el lenguaje que se utiliza en el ámbito financiero y al que deben acostumbrarse los inversores antes de comprar acciones. Lo bueno es que uno no debe ser un banquero o un contable para entender los conceptos básicos de los tres estados financieros más importantes y fundamentales de una compañía que son la cuenta de resultados, el balance y el estado de flujos de caja.

Los estados financieros son ventanas a través de la que uno puede mirar la rentabilidad y la salud financiera de una empresa. En esta lección le ofreceremos una visión básica de cada uno de los estados financieros.

LA CUENTA DE RESULTADOS

¿Qué es y por qué es importante?

La cuenta de resultados indica cuánto dinero ha ingresado una compañía (sus ingresos), cuánto se ha gastado (sus gastos), y la diferencia entre los dos (sus beneficios) durante un período de tiempo específico, como un trimestre o un año. Esta cuenta contiene la información que más se comenta en la prensa o en los informes financieros – datos como los ingresos totales, los ingresos netos o el beneficio por acción.

La cuenta de resultados responde a la pregunta de cómo está funcionando el negocio de la empresa, o en términos más simples, si la compañía está generando dinero. Una empresa debe ser capaz de ingresar más dinero de lo que gasta o no permanecerá en el negocio mucho tiempo. Las empresas con bajos costes en relación a los ingresos - y por lo tanto, grandes beneficios en relación con los ingresos - son muy deseadas por los inversores ya que una mayor parte del dinero que entra en la compañía beneficia al accionista.

Ingresos, gastos y beneficio

Describimos a continuación cada uno de los tres elementos que componen la cuenta de resultados.

Ingresos: el apartado de ingresos es el más simple de la cuenta de resultados. Generalmente se trata de un simple número que representa el dinero que la compañía ha ingresado durante un periodo de tiempo específico, aunque las grandes compañías suelen desglosar ese dato para ofrecer una información más detallada (por área de negocio o por zona geográfica). Habitualmente se hace referencia a los ingresos de una compañía como las ventas.

Gastos: aunque existen varios tipos de gastos, los más frecuentes son el coste de las ventas y los gastos generales y administrativos. El coste de las ventas, también llamado coste de los bienes vendidos, es el coste más directamente implicado en la generación de ingresos. Por ejemplo, una compañía textil puede pagar 10 euros para fabricar una prenda y venderla a 15 euros. Esos 10 euros representan el coste de las ventas. Los gastos generales administrativos también se conocen como los gastos operativos. Este apartado incluye la mayoría de los otros costes del negocio, como marketing, salarios o gastos en tecnología.  

Beneficio: en su forma más simple el beneficio es la diferencia entre los ingresos y los gastos. Dicho esto, dentro del apartado de beneficios hay varias subcategorías que deberían tener en cuenta los inversores.

El beneficio bruto se calcula como los ingresos menos el coste de las ventas. Básicamente indica la cantidad de dinero que queda para pagar los gastos de explotación y remunerar a los accionistas. Utilizando nuestro ejemplo de la prenda de antes, el beneficio bruto por la venta de la prenda habría sido de 5 € (15€ de precio de venta - 10€ de coste de las ventas =  5€ de beneficio bruto).

El beneficio operativo es igual a los ingresos menos el coste de las ventas y gastos operativos. Este número representa el beneficio de una empresa resultante de sus operaciones corrientes, excluyendo los gastos e ingresos que pueden no estar relacionados con sus operaciones centrales.

El beneficio neto representa en general el beneficio de la empresa después de que se hayan pagado todos los gastos, incluidos los gastos financieros. Este número es a menudo llamado la “parte de abajo” de la cuenta de resultados, y por lo general es el dato al que nos referimos cuando se utiliza la  palabra "beneficio" o "ganancias".

EL BALANCE

¿Qué es y por qué es importante?

El balance, también conocido como el estado de situación patrimonial de la compañía, indica  básicamente lo que posee esa compañía (su activo) y lo que debe (su pasivo).  El balance proporciona a los inversores una foto instantánea de la salud de una empresa en una fecha determinada. En general, si una empresa tiene un montón de activos con respecto a sus pasivos, está en buena forma. Por el contrario, del mismo modo que hay que ser cauteloso al prestar dinero a un amigo que está cargado de deudas, una empresa con una gran cantidad de pasivo en relación al activo debe ser analizado con más cuidado.

Activo, deuda y fondos propios

Estos son los tres elementos principales del balance. Los describimos a continuación.

Activos

Hay dos tipos principales de activos: los activos corrientes y los activos no corrientes. Dentro de estas dos categorías, hay numerosas subcategorías, muchas de las cuales las explicaremos más adelante. Los activos corrientes son aquellos susceptibles de ser utilizados o de ser convertidos en dinero efectivo dentro de un ciclo de negocios normal - generalmente definido como un año. Por ejemplo, los productos comestibles en el supermercado se clasifican como activos corrientes, porque las manzanas y los plátanos se deben vender rápidamente. Activos no corrientes se definen como cualquier cosa que no sea clasificada como activo corriente. Por ejemplo, los refrigeradores de los supermercados se clasifican como activos no corrientes, porque es poco probable que se reemplacen o se vendan dentro del año.

Pasivos

Al igual que los activos, hay dos categorías principales de pasivos: los pasivos corrientes y los pasivos no corrientes. Los pasivos corrientes son las obligaciones que la empresa debe pagar en el año. Por ejemplo, el supermercado puede haber comprado y recibido unos huevos por valor de 1.000€ de una granja local, pero no los pagará hasta dentro de un mes. El pasivo no corriente representa el dinero que la empresa debe a más de un año (por ejemplo, el dinero que la empresa ha pedido prestado al banco y que debe devolver en cinco años).

Fondos Propios

Los fondos propios o acciones representan la parte de la empresa que es propiedad de los accionistas. Como hemos dicho anteriormente los fondos propios son el activo total menos el pasivo total. Aunque hay varias categorías dentro de los fondos propios, las dos principales son el capital desembolsado y los beneficios retenidos. El capital desembolsado es la cantidad de dinero pagado por los accionistas cuando la empresa vendió sus acciones. Los beneficios retenidos representan los beneficios totales que la empresa ha obtenido desde que comenzó sus actividades menos lo que se ha pagado a los accionistas en forma de dividendos. Como se trata de una cantidad acumulada, si una empresa ha perdido dinero en el tiempo, los resultados acumulados pueden ser negativos.

El ESTADO DE FLUJOS DE CAJA

¿Qué es y por qué es importante?

El estado de flujos de caja indica cuánto dinero ha entrado y ha salido de la compañía durante un periodo de tiempo específico, como un trimestre o un  año. Uno puede preguntarse por qué se necesita este documento ya que parece muy similar a la cuenta de resultados, que indica la cantidad de dinero que se ha ingresado y la que se ha gastado.

La diferencia radica en el principio de contabilidad que obliga a las empresas a registrar los ingresos y gastos cuando se producen las transacciones, no cuando se mueve el dinero. Aunque la explicación parece bastante simple, es un gran lío en la práctica, y el estado de flujos de caja en este sentido ayuda a los inversores.

El estado de flujos de caja es muy importante para los inversores, ya que muestra la cantidad de dinero real que ha generado una empresa. La cuenta de resultados, por el contrario, a menudo incluye los ingresos o gastos que no se han hecho en efectivo, excluidos en el estado de flujos de caja.

Uno de los aspectos más importantes que uno debe buscar en una inversión es la capacidad de la empresa para generar efectivo. Muchas empresas muestran beneficios en la cuenta de resultados, pero tropiezan después por culpa de unos flujos de caja insuficientes. Un buen análisis del estado de flujos de caja de la empresa puede advertir a los inversores de que venían tiempos difíciles.

Los tres elementos del estado de flujos de caja

Dado que las compañías pueden generar y utilizar efectivo de varias maneras diferentes, el estado de flujos de caja se divide en tres secciones: los flujos de caja de actividades operativas, de actividades de inversión y de actividades de financiación.

Los flujos de caja de las actividades operativas muestran cuánto dinero ha generado la compañía de su actividad principal, a diferencia de las actividades periféricas, como la de invertir o pedir prestado. Los inversores deben mirar de cerca la cantidad de dinero que una empresa genera a partir de sus actividades de explotación, ya que en última instancia esto beneficiará a los accionistas.

Los flujos de caja de las actividades de inversión muestran la cantidad de dinero que la empresa dedica a la inversión. Las inversiones se suelen clasificar como gastos de capital - dinero gastado en  nuevos equipos o cualquier otra cosa necesaria para mantener el funcionamiento del negocio - o inversiones monetarias, tales como la compra o venta de fondos monetarios.

Los flujos de caja de actividades de financiación incluyen todas las actividades involucradas en transacciones con los propietarios o deudores de la empresa. Por ejemplo, los cobros procedentes de la nueva deuda los o dividendos pagados a los inversores pueden encontrarse en esta sección.

Los flujos de caja libres es un término que utilizaremos mucho en las siguientes lecciones. En términos simples, representa la cantidad de exceso de efectivo que genera una empresa y que puede utilizarse para remunerar a los accionistas o invertir en nuevas oportunidades para el negocio sin perjudicar a las operaciones existentes. Por eso se habla de flujo de caja "libre". Aunque hay muchos métodos para determinar el flujo de caja libre, el método más común es sustraer los gastos de capital del efectivo generado por las actividades operativas.

Cash Flow Operativo – Gastos de Capital = Flujo de Caja Libre

En conclusión

Aunque somos los primeros en reconocer que hay aspectos mucho más interesantes sobre la inversión en acciones que describir los estados contables y financieros, pero es esencial para que los inversores entiendan el lenguaje de los negocios. 

Sobre el Autor Fernando Luque

Fernando Luque  es el Senior Financial Editor de www.morningstar.es